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  Ellos cuatro
de ser posible deben ser respetadas las sangrías y espacios del texto, son intencionales, gracias

I
Es que son varias muertes ya.
Es que el sol sigue su marcha irreversible,
no obstante yo sé que puedo volar… que no lo hago por guardar el orden…
Por miedo
		no me impulso del suelo ni me comunico con ellos.
Son las pérdidas directas causas de que nos amemos tanto.
Han sido sus diferentes sombras de diferentes colores las remembranzas,
el acoso de mi inconsciente.

		No esperes que diga nada.
Guardo sus ojos obvios de miramientos.

Si me han perdonado dónde se encuentra mi cambio.
Qué es lo que dejaron al partir de mí,
de mi vergüenza divinamente tirana.

Ahora su nombre provoca este ciclo.
Sus memorias resurgen dispuestas a luchar por mí como nadie ajeno a mi sangre lo ha hecho ni lo hará…
				ella…

Concursar me hace doler los pies.
Son sus voces el sonido de mis sueños, 
su memoria la inspiración de mi vida.
Por ellos que se han ido con mi ayuda…
Dejando en su lugar yo a la pena
     al ansia para mi búsqueda irónica …

Adiós al poder que ostento.
Adiós a las carreras.
Adiós, adiós…
Adiós a cargar otra sobre mi vida vida.
No estar bajo el agua creciendo...
seguir en la tarea de encontrar con líneas la figura que forman al unirse las estrellas.










II
Ha salido el primero 
líquido asmático de incandescente euforia.
De alas incompletas.
De tímidos colores.

Es el miedo a la naturaleza hoy,
sin que sea responsable.
Sin que al soñar melancólico junto a un fetiche ayude.
Sin que grites ya.

Conozco la culpa,
te conozco amor
pues se conserva como de niño mi rostro.










III
Recuerdo voltear de lejos con una mano en la mía.
Mi pasado descubierto de pasión,
de joven entusiasmo y tranquilidad
por una hermafrodita apreciación. 

Ella que me obsequia una oportunidad.
Mediante tonalidades complementarias descubro en la luz de sus alas
la razón de la furia distante de hogar.

Llegará a conocerla,
llegará incluso a surcar el aire entre muros.
Destrozar obviamente y 
recalcar su imagen trazada con los seis tonos de luz sobre su luz.
Que abunda,
llegando casi a donde ya lo hará.
Que surge al tamaño y se adecua blanco.
Me sangra,
en caldero y original.

Llega ya,
cuando en distracción me entretengo.
Mas ya lo sé,
soy de aquí dueño y señor en mi vida de otras hasta ahora dos.

Al final es cuando se da.
Al final, es cuando se da.





















IV
Todo empieza por ella que busca lo que hay que esperar.
Ella va.
… viene con ella en sus brazos.
Ella, es mía,
me ama y me obedece:
confía en mí.
Pero nosotros la asesinamos no juntos.
La queremos juntos.
La acaricio yo, juntos.
Ella madre ya no está con nosotros que no juntos
							     nos vemos estando siempre ella.

La abandonan.
La enterramos juntos.
La lloramos no.
Yo con alguien más y ella con responsabilidad.

Ella, la fidelidad.
Mi dulce compañía testigo.
Inmolarmente para señalar lo que sé.
Conozco el odio impersonal.
Contemplo al odio refractar.

Cuánto te reconozco despedida melancólica,
ojos de tristeza y felicidad.

Lleva tu nombre a las estrellas forjar.
Has de ti el cielo.
Corre igual cual lluvia al llegar a mí.
Cuida.

















V
Fuiste por mí,
príncipe oscuro y fuerte.
A demostrar.
A sorprender por la tarde.
A llamar la atención.
Obediente espejo del cielo.
Desde tus esquinas la noche,
desde tu caído color sungo. 

Te vas por una serie de errores,
entre ellos del cielo el mayor.
Te vas aparentemente.
Te despides con causa y horror.
Te llevas mis lágrimas encimeras.

Te vas enseñándome el perdón.
Lo conozco
 y
        me esfuerzo por realizarlo.
Por llevar a cabo ante crueldad que como yo inconsciente,
irresponsable,
desconsiderado hago.
  Juan Solo
  


Como llegué a dormir finalmente
Roma ciento treinta tercero siete
Maestra 1
Maestra 2

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